o Mi novia misteriosa X (o algo así), en castellano, es uno de los animes de esta temporada que acaba de terminar que con sus 12 capítulos me ha dejado una impresión más que buena.
La premisa es simple: Tsubaki, el típico adolescente hiperhormonado que empieza a sentirse atraído por las chicas pero que su timidez le impide acercarse a ellas, y Urabe, la chica rara de la clase a la que nadie se le acerca, han empezado a salir juntos y son novios gracias a la conexión que se establece entre ellos por la saliva de ella. ¿Raro? Muchísimo.
Sin embargo esa adicción de él por la saliva de ella no es más que una metáfora sobre una de las mayores preocupaciones de los adolescentes: el sexo y el amor como puerta hacia la madurez física y emocional. En la serie no vemos sexo ni los personajes lo practican, aunque sí aparecen bragas y algún biquini (aunque por suerte el ecchi no es tan excesivo como en otras series y no roba protagonismo a los personajes ni a la historia), pero sí como Tsubaki y Urabe se enfrentan a sus primeras dudas acerca del amor y el sexo mientras van creciendo como personas, sus sentimientos afloran, su historia de amor se afianza y se van acercan poco a poco tanto física como emocionalmente. Y todo ello con cierta extraña ternura gracias a la peculiar personalidad de Urabe.
Otro de los detalles característicos de la serie es que visualmente es muy fiel al manga original de Riichi Ueshiba, lo que le confiere un aspecto visual cercano a los animes de los 80 y 90, siendo este un valor añadido para los fans talluditos del manga y el anime, pero también una seña de identidad que la aleja de otras series actuales, cada vez más clónicas e intercambiables tanto en el aspecto visual como argumental.
Recomendada a: Fans del anime con cierta edad (cof cof) y a toda aquella persona que busque una historia sobre el primer amor sincera a la par que extraña.
Lo peor: Solo son 12 capítulos.
Lo + peor: Que no tenga 2ª temporada.
Lo mejor: El carisma de Urabe. La ternura que la serie desprende. Cierta atmósfera onírica gracias a la peculiar saliva de Urabe y a las barrocas escenas de los sueños de Tsubaki. Una estética noventera que no resulta anticuada.
Lo + mejor: Un último capítulo lleno de ternura.
Sin embargo esa adicción de él por la saliva de ella no es más que una metáfora sobre una de las mayores preocupaciones de los adolescentes: el sexo y el amor como puerta hacia la madurez física y emocional. En la serie no vemos sexo ni los personajes lo practican, aunque sí aparecen bragas y algún biquini (aunque por suerte el ecchi no es tan excesivo como en otras series y no roba protagonismo a los personajes ni a la historia), pero sí como Tsubaki y Urabe se enfrentan a sus primeras dudas acerca del amor y el sexo mientras van creciendo como personas, sus sentimientos afloran, su historia de amor se afianza y se van acercan poco a poco tanto física como emocionalmente. Y todo ello con cierta extraña ternura gracias a la peculiar personalidad de Urabe.
Otro de los detalles característicos de la serie es que visualmente es muy fiel al manga original de Riichi Ueshiba, lo que le confiere un aspecto visual cercano a los animes de los 80 y 90, siendo este un valor añadido para los fans talluditos del manga y el anime, pero también una seña de identidad que la aleja de otras series actuales, cada vez más clónicas e intercambiables tanto en el aspecto visual como argumental.
Recomendada a: Fans del anime con cierta edad (cof cof) y a toda aquella persona que busque una historia sobre el primer amor sincera a la par que extraña.
Lo peor: Solo son 12 capítulos.
Lo + peor: Que no tenga 2ª temporada.
Lo mejor: El carisma de Urabe. La ternura que la serie desprende. Cierta atmósfera onírica gracias a la peculiar saliva de Urabe y a las barrocas escenas de los sueños de Tsubaki. Una estética noventera que no resulta anticuada.
Lo + mejor: Un último capítulo lleno de ternura.