Teniendo en cuenta que todo el mundo ponía Frozen por las nubes, podéis imaginar que tenía muchísimas expectativas respecto a la peli.
La verdad, entiendo que la gente diera palmas hasta con las orejas con esta película. En
el aspecto visual es una pasada, es alucinante ver a Ana en la escena musical de For the First Time and Forever cantando y bailando entre la muchedumbre cuando sale del palacio,
los planos generales que abarcan grandes espacios son capaces de dejarte sin habla ante su belleza plástica y, por supuesto, cuando el hielo lo invade todo, los animadores y diseñadores consiguen hacer maravillas con los reflejos y la luz. Eso sin hablar que
los personajes tienen cierto carisma y que tiene unos primeros 20 minutos sensacionales...
Y hasta aquí todo lo que me ha gustado.
Después de que Elsa cante el Let It Go, transformándose en chica sexy por el proceso, me parece que la película empieza a decaer en lo más importante: el desarrollo de la historia y la evolución de los personajes.
Y es que
los primeros veinte minutos prometen más de lo que finalmente se ofrece: en ellos podemos ver lo bien construida que esta la relación fraternal entre Ana y Elsa y la evolución de esta con unas elipsis a ritmo de Do You Want To Build a Snowman, podemos conocer los sueños y esperanzas de las hermanas en For the First Time and Forever y asistimos al proceso de transformación de Elsa de chica tímida y asustada a chica super sexy con Let It Go. A partir de aquí las expectativas suben: ¿será Elsa, ya que se ha vuelto sexy, la mala malísima de la historia o habrá un villano malvadísimo tras ella? ¿los seres rocosos tendrán auténtico peso en la historia? ¿los secuaces del Duque pueden hablar?
Pero despues de esto
es como si los guionistas, sabiendo que la canción de Elsa iba a hacer todo el trabajo, se hubiesen tumbado a la bartola, resultando un desarrollo de lo más perezoso y simplón.
El viaje en busca de Esla, más allá de la dinámica de screwball comedy planteada entre Ana y Kristoff, me parece en exceso facilón y apenas se profundiza en los personajes.
A ver,
no aburre, pero el viaje se resuelve a base de varias casualidades y elipsis más que sospechosas, desde el encuentro entre Ana y Kristoff que, fíjate tu, sabe desde donde viene la ventisca porque sí, a lo rápido que viajan Hans y el grupo de voluntarios para salvar a Ana, a los que les da tiempo de ir y volver del palacio de hielo en la mitad de tiempo que la pareja protagonista.
En lo que respecta a los personajes, poco se cuenta de los secundarios. Apenas sabemos nada de Kristoff, hay un giro de guión sobre uno de los personajes que más bien es una tomadura de pelo y, encima,
en una sola película Disney pierde la oportunidad de crear dos villanos villanísimos de los que se les da tan bien: por un lado el Duque (y sus secuaces mudos) no llega a tener auténtico peso en la película y por otro lado
desaprovechan por completo a Elsa, que podría haber sido terriblemente carismática y estar a la altura de villanos como Jafar o la Maléfica del siglo XXI. Es como si los guionistas no se hubieran atrevido a llegar todo lo lejos que el planteamiento inicial les permitía.
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| ¿Verdad que tiene cara de villana? |
Pero lo más triste es que
los dos grandes secundarios "cómicos", Olaf y Sver, no me hicieron ninguna gracia, pero por suerte ahí esta el bueno de Oaken, con su tienda y su familia metida en el spa en medio de la montaña. Lástima que aparezca tan poco y menos mal que no lo han quemado.
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| No diga Olaf ni Sven, diga Oaken. |
En fin...
Frozen. El reino de hielo va de menos a más.
Tiene un inicio arrollador y luego se va desinflando mucho hasta llegar a un climax final que no es tan emocionante como debiera.
De todas formas es una película tremendamente entretenida y que
nunca resulta aburrida y tiene algunos momentos musicales impresionantes.
Recomenado a: fans de disney con ganas de pasarlo muy bien.
Lo peor: lo facilón el desarrollo de la historia y lo poco que están aprovechados los personajes.
Lo mejor: los primeros 20 minutos.